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Enero de 2014

Comité para las festividades con motivo del bicentenario
de MADRE ALFONS MARÍA EPPINGER

 

  Lema: La grandeza de una vida sencilla
  Celebración del bicentenario de Madre Alfons María

 

LA ESPIRITUALIDAD de MAM

 

200 rokov narodenia MAM

5. LA PRUDENCIA

La suma sencillez

  • La Madre Alfons María ha amado y ejercido la sencillez. Las personas que se encontraban a ella quedaban impresionadas por su simplicidad. Sinceridad, franqueza, amor de la verdad, esas son características predominantes de su personalidad.

  • Con perseverancia ha luchado contra su falla principal, la vehemencia de su temperamento. A través de su esfuerzo incesante, con la Gracia de Dios, logró moderar esto rasgo característico.

  • Es particularmente notable con qué prudencia y energía ella se enfrentaba las dificultades más grandes.

  • Actuó con prudencia al decidir que se mantenga el noviciado y los retiros espirituales en Oberbronn respectivamente en la Casa Madre de Niederbronn, para guardar la unidad de la Congregación. A pesar de todo su aspirar a esta unidad, los obispos obraron según sus propias cogniciones y establecieron Congregaciones autónomas.

  • Madre Alfons María ha vivido la prudencia de modo heroico, porque no se puede encontrar en su vida ningún actuar que tuvo sólo un objetivo puramente humano. Todo en ella era orientado hacia Dios. En la oración y en la contemplación, ella percibía y discernía dar a cada persona lo que le es destinado por Dios.

  • No quería preferir a nadie: Se centraba en prestar ayuda a los pobres y a los marginados de la sociedad. Era consciente de que las personas ricas también tengan sus necesidades. Los numerosos visitantes, no importa si sean ricos o pobres, les acogía a todos con la misma amabilidad.

  • En el cuidado de los enfermos, ella no ha hecho ninguna distinción entre protestantes y católicos, lo que de verdad no era la costumbre en su época y en esta región.

  • En dar enseñanzas a las Hermanas actuaba con prudencia y serenidad, remitiéndose siempre a Jesucristo quién es el centro de su vida, y explicándoles la Regla del Instituto religioso. Para ella, esa debería formar el punto de partida en la vida personal de las Hermanas y en la vida comunitaria.

  • Su sencillez, su sinceridad y su amor de la verdad eran de modo ejemplar para todos. En sus clases llamaba la atención sobre la importancia de estas virtudes.

    (Los teólogos, Roma, en 2009)

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