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Noviembre de 2013

Comité para las festividades con motivo del bicentenario
de MADRE ALFONS MARÍA EPPINGER

 

  Lema: La grandeza de una vida sencilla
  Celebración del bicentenario de Madre Alfons María

 

LA ESPIRITUALIDAD de MAM

 

200 rokov narodenia MAM

3. Del amor a Dios

Buscar a Dios sin cesar

  • Madre Alfons María experimentaba el amor a Dios como amor místico de una disponibilidad total para dejarse transformar por Dios Trino y quedarse constantemente con Él y en Él. Tenía además gran anhelo de seguir a Jesucristo con fidelidad, lo que exige a toda costa obras generosas y benéficas del amor al prójimo, sobre todo para los más necesitados.

  • Desde su juventud, mostraba y manifestaba el amor a Dios: “Me gustaría amarte, quiero amarte y no tengo otro deseo que solo cumplir tu Voluntad. Dios mío, concédeme la Gracia de amarte, de amarte únicamente para cumplir tu Voluntad en todo y siempre.”

  • Se puede ver claramente con Madre Alfons María que el amor a Dios incluye, reuniéndolas, todas las virtudes teologales y morales. Si el amor de verdad es totalmente heroico, todas las otras virtudes también se presentan de manera heroica.

  • La vida de Madre Alfons María es marcada por un rasgo fuertemente místico, y por lo tanto ella es una mística típica del siglo XIX. Vivía la espiritualidad de su época de manera muy personal e intensa: el culto del Sagrado Corazón de Jesús y del inmaculado corazón de la Virgen María, la adoración Eucarística, la espiritualidad de la Pasión de Cristo, el cariño por el Papa y la Iglesia, la veneración de San José, San Alfonso y de la Santa Teresa de Ávila. Todo esto, ella vivía de modo muy intenso y personal, dialogando constantemente con el Señor. El aspecto más importante de su amor a Dios está en su profunda dimensión mística interior.

  • Su amor a Dios tiene el carácter de amor místico. Es este amor que le incitaba a anhelar seguir a Jesucristo, y de este amor ella sacaba la fuerza que alentaba su vida espiritual y que le entusiasmaba por la actividad en favor de los pobres y los enfermos.

  • Madre Alfons María se esforzaba sin cesar por el amor a Dios. Estaba al mismo tiempo una mujer de la oración y del amor. Rezaba pidiendo por hacer lo que agrada a Dios. Es por eso que ella podía decir: “Es un consuelo y una alegría inefable para mí cuando hablo sólo de lo que es para la Gloria de Dios y la Salvación del hombre.” Se le estacó por su unión constante con Dios.

    (Lo teólogos, Roma, en 2009)

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